Digital Finance, Cryptofinance Daily News | Innovation, Transformation


              



¿Pueden los segmentos subprime ser un buen negocio?


Últimamente, el término subprime está asociado con eventos de grandes desequilibrios y crisis financieras locales e internacionales. Así supimos que por las prácticas crediticias inapropiadas que aplicaron instituciones financieras en Estados Unidos de Norteamérica, las carteras de esas entidades o de otras que compraron esos créditos masivamente, han sufrido quebrantos de tal magnitud que han producido iliquidez en los sistemas financieros, desconfianza de los inversores y un estado general de sensación de crisis, que aún está afectando a la economía de varios países. Un par de indicadores relevantes fueron citados por un rotativo el 5/11/07: “…la banca privada y de inversión mundial se han visto seriamente afectados por la crisis crediticia que ha azotado a los mercados. Las 10 mayores firmas han ganado en el tercer trimestre 6.534 millones de euros menos que hace un año (-57%) y, desde el inicio de las turbulencias, su valor en Bolsa ha caído en 87.000 millones.”



La definición de créditos subprime es la de créditos que se conceden a deudores que no se ajustan al perfil de los mejor pagadores en un sistema económico dado. No ser buenos pagadores significa básicamente que el porcentaje de impagados de esos créditos será más alto que el de los sectores que son estadísticamente mejores pagadores de sus créditos en ese mismo contexto.

En alguna ocasión he comentado la demora en la percepción del sistema financiero español en detectar las oportunidades de negocios que ofrecen los segmentos de nuevos ciudadanos o inmigrantes, que requieren servicios financieros de todo tipo (créditos, transferencias de divisas, avales, servicios legales, etc). Y he señalado que con una correcta evaluación de los parámetros particulares de estos segmentos, se puede construir un modelo de negocios viable y rentable.

A pesar de estos eventos recientes y aún en desarrollo que siguen preocupando a los sistemas financieros de varios países, existen oportunidades de negocios no suficientemente explotadas en los segmentos que denominamos de menos calidad crediticia o subprime.

Quisiera agregar a este razonamiento, que la variedad de oportunidades que ofrecen estos sectores de la población aún está por ser vislumbrada.

b[La reciente experiencia de créditos subprime en USA ]
b
Para el lector desprevenido, subprime y problemas aparecerán como sinónimos. En realidad, esto no es estrictamente así. La actual situación es el resultado de una combinación fatal de:
a) prácticas crediticias inadecuadas
b) agresividad comercial mal entendida
c) securitización o titulización a escala global

Por la apetencia comercial desmedida y una sobrevaloración de la importancia de la cuota de mercado de las entidades, se generó una guerra comercial entre las mismas, que terminaron prestando a personas sin ingresos ni forma alguna de hacer frente al pago de sus obligaciones financieras.

Este guión, que viene desarrollándose hace algunos años, fue todavía agravado con esquemas de amortización de cuotas muy pequeñas al inicio, en los que en los primeros años no se pagaba interés y una parte muy pequeña del capital.

Estos sistemas llamados “option ARM”, agudizaron el problema de impagos de esas carteras de créditos que eran inicialmente de menor calidad riesgo y que, más aún, no debían hacer pagos importantes en los años iniciales, ocultando así su situación de insolvencia. Finalmente, el mal se expandió con la práctica de securitizar o titulizar carteras de estos créditos.

Los ciclos

Los sistemas financieros de los diferentes países tienden a funcionar de manera cíclica. El delicado equilibrio entre calidad crediticia de las carteras y la apetencia por el crecimiento del porcentaje de mercado genera tensiones entre los distintos sectores de las entidades y la aparición de estos vaivenes típicos.

Después de una crisis como la que estamos viviendo en estos momentos, se reforzará el peso de las funciones crediticias de originación y control de carteras.

Pero con toda seguridad, cuando en algunos años se estabilicen las condiciones de las carteras de crédito, volverán las luchas por el “market share”. Lo que tarde o temprano volverá a imponer el mayor peso de las áreas comerciales, que volverán a las medidas mercantiles “creativas”, que pueden volver a deteriorar el rigor crediticio con el que se debe tratar de construir la solidez de esos activos.

Estos procesos no son espontáneos ni repentinos. Se van insertando gradual y lentamente hasta que nos encontramos con situaciones como la antes descrita. Las entidades conceden créditos hipotecarios a personas sin ingresos ni patrimonio y además, en los primeros años de esos créditos, los pagos son mínimos. Está conjurada la trampa. Agravada porque con los agresivos esquemas financieros descritos, estas malas operaciones salen a la luz años después de ser concedidas.


Las oportunidades de negocio

En España, se ha iniciado hace pocos años la atención a estos sectores tradicionalmente no cubiertos como segmento específico por las instituciones financieras del país.

El reconocimiento de las importantes magnitudes de transferencias a los países de origen del sector de inmigrantes abrió paso a que las entidades comenzaran a ver a los sectores de nuevos ciudadanos y de bajos ingresos como “targets” de sus acciones de marketing y comerciales.

Así se empezó a entender y a atender las necesidades y oportunidades que ofrecen estos sectores. Los créditos a medida para los distintos fines, las transferencias de fondos al exterior, los servicios de asesoramiento legal y laboral y los de telefonía internacional son sólo algunos de los aspectos más evidentes a ser cubiertos en los segmentos de particulares por los agentes económicos del país.

Como objetivos de la actividad se irán agregando nuevos servicios, sin lugar a dudas, no cubiertos actualmente.

Sólo como ejemplo, se conformarán créditos donde el deudor será residente en España y los fondos serán utilizados en los países de origen de los nuevos ciudadanos o sus familias.

Las transferencias podrán tomar formas nuevas como la de tarjetas recargables. Los fondos serán cargados en España y utilizados en destinos remotos, como tarjetas de créditos recargables al estilo de monederos electrónicos.

Respecto a pymes y autónomos, se abren también vías de concesión de créditos para nuevos emprendimientos y capital de trabajo adaptables a la peculiaridad de estos colectivos.

La orientación para la creación y asesoramiento de empresas es sin duda una oportunidad infrautilizada al día de hoy aunque algunas entidades ya están atacando estos sectores con la consiguiente aplicación de recursos humanos y de capital.

Cómo enfrentar el desafío

Una parte fundamental al encarar este tipo de actividades por parte de las entidades está constituida por el diseño e implementación de herramientas cuantitativas de gestión adecuadas a la medida de estos grupos o segmentos de clientes. Estos modelos deberán tener en cuenta las peculiaridades y características tales como residencia, estabilidad laboral y estructuras de ingresos y gastos.

Existen en el mercado modelos, tanto para el análisis de personas como de empresas, que se construyen a partir de información histórica y que mediante el debido tratamiento estadístico, asisten efectivamente en la tarea de conceder créditos con una calculada probabilidad de incumplimiento y, por tanto, un ajustado costeo de factores. Esto permite a su vez un “pricing” ajustado a riesgo.

En definitiva, los sectores financieros recién comienzan el desarrollo de estas nuevas líneas de negocios.

Es lógico, pues, que las entidades procuren rodearse de expertos para dotarse de sofisticadas herramientas de aprobación, administración, control y reporting integral de la función de riesgo crediticio en el entorno de la sana gestión de negocios, acordes con el último acuerdo de capitales conocido como Basilea II, a punto de entrar en vigor.

Conclusión

Subprime no es sinónimo de malo. Son simplemente unos segmentos que bien evaluados deberán tener una estructura de precios acorde al tipo de riesgo que implique cada una de las operaciones de crédito y servicios realizadas.

Una estructura de precios ajustada al tipo de riesgos asumidos es la clave de este conjunto de negocios, además de creatividad comercial bien entendida y una adecuada comprensión de las necesidades e idiosincrasia de estos colectivos.

José Manuel Aguirre
Economista y Director Comercial de AIS
www.ais-int.com:// www.ais-int.com

Pilar Mateo
Responsable de Comunicación
AIS - Aplicaciones de Inteligencia Artificial, S.A.
Castillejos, 365, 2ª planta
08025 Barcelona
Tel. +34 93 414 35 34
Fax +34 93 414 10 28
pilar.mateo@ais-int.com
www.ais-int.com

Mardi 27 Novembre 2007
Notez


DISCUSS / DISCUTER

1.Posté par Luis González le 06/12/2007 03:21 | Alerter
Utilisez le formulaire ci-dessous pour envoyer une alerte au responsable du site concernant ce commentaire :
Annuler

Pilar Mateo
Felicitaciones por la publicación del artículo. Soy Gerente de una empresa de cobranzas y casualmente un cliente del sector financiero está iniciando prácticas crediticias inadecuadas y agresividad comercial mal entendida, como menciona el artículo.( hemos detectado, realizando una investigación sobre el comportamiento de algunos de sus cliente morosos)
Deseo un consejo de José Manuel Aguirre, que me permitá recomendar a esta empresa sin ofender y poner a riesgo nuestra relación comercial. ( intromisión en sus asuntos internos) cambiar a tiempo dichas prácticas.
Quedo expectante de tus comentarios.
Igualmente mi respeto, por tu intermedio, al Profesor Pere Branchfield, experto que me apoyo para iniciar mi pequeña empresa de cobranzas.
Nuevamente gracias por permitirme está oportunidad de acceder a dicho material, muy didáctico y útil.
Cordiales saludos.
Luis González
Asunción, Paraguay


Les derniers articles publiés sur Finyear

Recevez notre newsletter quotidienne comme plus de 40.000 professionnels de la gestion et de l'innovation financières


Livres Blancs




Blockchain Daily News


Cryptocurrencies